Jaspers desexperimentado

Centenario de la Psicopatología General de Karl JASPERS en Schizophrenia Bulletin


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Estructura de juegos infantiles en la que los codanos se entretienen mientras Jaspers encarama para otear el horizonte levantisco.




El que experimentó por sí mismo, encuentra con facilidad la descripción adecuada. El psiquiatra que solamente observa, se esforzará en vano por formular lo que puede decir el enfermo de sus vivencias

Karl Jaspers, Psicopatología General





Codano, na. adj. Perteneciente o relativo a los centros de la Universidad de Copenhague dedicados al estudio de la psiquiatría y de la subjetividad. U.t.c.s. A efectos de este artículo: Parnas et al., autores de Rediscovering Psychopathology: The Epistemology and Phenomenology of the Psychiatric Object.



ENTIENDEN LOS CODANOS la psicopatología como el estudio de la experiencia anómala, o trastornada. No tardan en asimilar esta experiencia a la conciencia en la que ven morar el objeto de la psicopatología para Jaspers, “the conscious psychic event”. El tándem de la experiencia consciente deviene así un invariable que, identificado en nombre de Nagel con la misma subjetividad, queda instituido como el suelo sobre el que avanzan sus pesquisas psicopatológicas de unos “mental states identified on experiential grounds”.

Pero esta conciencia experiencial resulta difícilmente aprehensible, y a lo más que llegan (aunque machaconamente) es a enfrentarla al mundo físico. Quieren presentarla con Husserl como una red de momentos interdependientes opuestos a una espacialidad atomizada en la que su léxico choca y tropieza (frame, ground, structure). Rechazan su intelección como “substantive objects of the natural world (ie, things)” y censuran el empeño fisicalista por dibujar la “reality as graspable in a certain substantive mechanical sens” (sí se lo parecía, graspable, al secuaz Stanghellini).

No merece probablemente la pena desbrozar la maraña (o marañón) onto-epistémica en la que se enredan para justificar su propuesta y arremeter contra un reduccionismo neurocerebral que endosan al demonizado positivismo o empirismo lógico. Baste identificar su rechazo al de las operational definitions que de la mano de Carl Hempel llegaron a la psiquiatría americana para inspirar el deeseeme desde su tercera edición. Les parecen pobres las definiciones ambulantes y queridamente desarraigadas del manual estadístico. Les conmueven las palabras sin historia y sin hogar que allí se alistan, y se precipitan sobre el huérfano jurándose encarrilar esa vida sin sentido. Pero recelosos de los auténticos orígenes (esa madre biológica -¡ups!- que los abandonó a una suerte sin doctrina), lo empujan a ser acogido por una familia de relaciones significativas o a someterse a la estructura estatal de la experiencia.

Ante el repudio de la causalidad mecánica, esa que entiende la conciencia como “a mere product of neurophysiological events that lacks any causally relevant meaning structures of its own” (nótese que también lo físico lo entienden a su vez por mera oposición), proponen unas relaciones de sentido (meaning relations) que no parecen constreñir menos por haber mudado el apellido al dejarse adoptar por la motivational causality. Pero no es esta su apuesta principal (sí lo es de Stanghellini en el artículo reseñado en nuestro número anterior, Stanghellini y el equívoco Minkowski); y sea porque les parezca tímido el pupilaje, o tal vez al contrario atrevido en exceso (rememorando la reprimenda de Jaspers a von Weizsäcker por sus omniabarcantes pretensiones de sentido) conceden otra salida al desharrapado animal proponiéndole vestir las forms of judgement del buen sujeto del Estado de experiencia.

En FENOPATOLOGICA nos preguntamos si esta opción totalitaria (como veremos) de los codanos, acorde con su comprensión de la psicopatología como experiencia trastornada, es compatible con la concepción descriptiva de la Psicopatología General de Karl Jaspers a la que dicen rendir homenaje.

Creemos hallar respuesta en el editorial del mismo número de Schizophrenia Bulletin firmado por Assen Jablensky. En él destaca, imprecisiones fenomenológicas (hasta la denunciada loose manner) aparte, el papel de la introspección rescatado por Jaspers. Este acceso a la vivencia del enfermo a través de su propio relato, de lo comunicado por él, del punto de vista de quien vive y sufre el enfermar, la descripción “from within” que también reclaman los codanos, consiste en atender la experiencia que el orate hace de su propio malestar, lo cual resultaría improductivo si entendiéramos que es el mismo experienciar el que flaquea. Se trata pues de entender la psicopatología as experienced (como destaca en el original el australiano), no of experience como los codanos interpretan.

Estos consideran crucial una concepción holística que anudan con un particular énfasis fenomenológico en la forma o estructura del vivenciar. La estructura experiencial se presenta así como totalidad compre(n)siva, como el marco que encuadra, tensa y sujeta (que el sujeto anda fuera de sí es errancia de sólita modernidad), y en ese vallar el campo (y playa) se entretienen. El trastorno o desorden lo hallan así por fuera, en un ámbito negado a la introspección, sea por su carácter prerreflexivo dicen, sea por entender que socava la misma estructura de la conciencia que debería llevarla a cabo (son ambas opciones en el fondo la misma si aceptamos el ipseity’s fundamental role in experience que postulan en otra parte (2011); aunque no creemos nosotros que se halle en este in-spectio la dificultad sino en el empeño por permanecer en la barrera, en que nunca estuvieron de-intro; pero sigamos sus razones). Resulta de este modo que la identificación del campo de experiencia como el ámbito afectado en la enfermedad mental impide la asunción del proceso autodescriptivo en el que se basa el programa metodológico jaspersiano del que denuncian el olvido y apremian el rescate: “Jaspers urges us to elicit and attend to the patients’ self-descriptions”. Se delatan al reclamar “the need for a faithful description of anomalous experience, ‘from within’“. Este ‘desde dentro’ ya hemos visto que encajaba con una psicopatología as experienced, pero no en su ‘desde fuera’, en las formas of experience; la introspección de Jaspers trata con un malestar experimentado (y experimentable por tanto) pero no de un incapacitante y alienante enfermar de la experiencia.  Si esta se trastoca no podrá ya volverse sobre sí, especialmente si se la entiende como el todo de un sujeto sin ella desarmado. La psicopatología no puede para los codanos ser entendida como (as) experimentada por los pacientes tal como defendía Jaspers, pues es precisamente la experiencia la que hallamos averiada. El enfermo de la experiencia no puede aspirar a la introspección como el ciego no puede verse con el ojo malherido, enucleado. Experiencia de enfermedad y enfermedad de la experiencia se formulan excluyentes, y se antoja vana la experiencia de cien años.

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PARNAS, J., SASS, L.A., ZAHAVI, D. (2013), Rediscovering Psychopathology: The Epistemology and Phenomenology of the Psychiatric Object. Schizophrenia Bulletin, doi:10.1093/schbul/sbs153

JABLENSKY, A. (2013), Karl Jaspers: Psychiatrist, Philosopher, Humanist. Schizophrenia Bulletin, doi:10.1093/schbul/sbs189

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Un pensamiento en “Jaspers desexperimentado

  1. […] por el propio sujeto, y aceptar la autointerpretabilidad (de la que ya tecleamos en relación a Jaspers y los codanos) es corolario que nuestros autores ponen en cuestión (cf. p. 498 infra y p. 503 §3), entendemos […]

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